Léeme despacio (que tengo prisa)

 

El verano está a punto de terminar (si es que ha empezado en algún momento ¬¬), pero aún somos muchos los que todavía no hemos cogido vacaciones. Aquí la menda las empieza hoy y desaparece por un par de semanitas cortas, ya estoy pensando en qué voy a llevarme para leer…

Por si vosotros también estáis ahí ahí a punto, aquí van unas cuantas novelas que os recomiendo para estos pocos días que quedan de relax veraniego (hay que leer despacio porque estamos en vacaciones, pero no nos encantemos que ya mismo volvemos a la dura rutina).


 

DOCE AÑOS Y UN INSTANTE de Anna Casanovas.

En realidad, cualquiera de la autora: de novelas no demasiado extensas, pero con historias intensas como la más larga; novelas frescas y rápidas de leer, con amores de esos que gusta paladear en verano y desamores como los de las parejas que se separan al llegar el frío hasta el año siguiente.

Doce años y un instante tiene un poquito de cada cosa. Tiene mar y huele a sal y a verano y a instantes para recordar. Es una novela perfecta para una de esas noches cerca de la piscina en una tumbona junto a la luz suficiente del farolillo. Y tiene a Sebastián, uno de los protagonistas de romántica nacional que más me gustan.

Podría decir que Anna es mi escritora nacional de romántica favorita, y el título en  mi estante se lo ha ganado demostrando lo que vale.


 

NO SOY LA BELLA DURMIENTE de Teresa Cameselle.

Teresa es mi escritora de histórica favorita, sabéis que sus micro-novelas que os recomiendo en ebook día sí día también son de lo mejorcito en el género también nacional; pero hace unos meses se embarcó además en la contemporánea.

En este género me cojeó, pero cuando pienso en novelas que recomendar para este tiempo en el que nos gusta sonreír y tostarnos al sol se me viene a la mente la historia de Sofía y del gato de su vecino.

Una novela cortita, autoconclusiva y muy fresca también.

 

 

 

Otra autora nacional a la que recomiendo es Victoria Vílchez y su novela ANTES DE QUE DIGAS ADIÓS.

Victoria tiene unas historias juveniles geniales. Tiene unos personajes muy verosímiles (acordes al momento en el que transcurre la novela) y las descripciones son lo justo y necesario. Podéis leer este ebook de poco más de 60 páginas y enamoraros de Lucas y de la chica que le acompaña, Ari. Una historia de esas que me gustan a mí, sencillitas y ágiles, con momentos de tensión de todo tipo y finales que encantan aunque los veas venir.

Kiwi publicará Antes de que decidas dejarme en cosa de unas semanas, novela que os recomendaré encarecidamente entonces y que deberéis leer para conocer a Jota, el típico perdonavidas que irrita día sí día también, pero sin el que después no se puede vivir.

**Se va acalorada perdida a buscar un abanico, esto de hablar de Jota…**


 

BAJO LA MISMA ESTRELLA de John Green.

Porque sí, me tomo la licencia de añadir esta novela a mis recomendaciones de verano. Porque si todavía no la has leído… ¿A qué esperas? Es un drama, sí, pero os aseguro que no es lo que creéis (yo soy de las que no se acercan a las novelas con temáticas de este tipo ni de lejos –(¿¿??)- y debo reconocer que me encantó y que tenían razón aquellas que me lo recomendaban). Y ahora se ha estrenado la adaptación, una película maravillosa en todos los sentidos…

Una novela que narra un amor tan perfecto como los cielos estrellados de verano.

Os aseguro que no os dejará indiferentes. Se lee rápido y es, también, autoconclusivo: podéis echarlo en la maleta y ni os enteraréis de que está ahí (pero ojo a cuando lo empecéis que quizá os perdéis la fiesta de esa noche por estar enganchad@s al libro).

 

Y para terminar, un par de sagas que no son nuevas, pero que os amenizarán esas tardes de playa en las que los niños de los vecinos de toalla no dejan de gritar y de correr levantando arena.

Tanto la saga LUX como la del AMOR INMORTAL son buenas compañeras viajeras. Podéis llevaros el primer tomo de una de las dos, pero os aseguro que en cuanto lo empecéis no querréis parar e iréis chiringuito playero por chiringuito playero a ver si con el periódico y la revista de pasatiempos también tienen las continuaciones de estos libros.


Unas protagonistas frescas como la brisa del mar, que harán las delicias de los lectores más guasones (y cabroncetes, para qué negarlo) y con un par de acompañantes masculinos que derretirán a las lectoras cuales cucuruchos de vainilla al sol.

Dos historias completamente diferentes pero a la par en calidad.

 

Hay muchas más que se quedan para posts de otros veranos venideros, que si no alargaremos mucho el tema, pero por ahí anda la cosa…

¿Habéis leído alguna de las que os he comentado? ¿Coincidís en que son ideales de la muerte para estos días de calor y chapuzones? ¿Cuál más añadiríais? Vamos, yo también necesito que me recomienden algo que meter en la maleta, ¡que en un par de horas la tendré que preparar!

En el diván (3): Mire usted, en ocasiones veo adultos leyendo juvenil… (*léase al estilo Cole Sear)

 

Al estilo Cole Sear, susurrando y con cara de horror (la cara que se le queda a uno cuando ve cómo se ha dejado el crío de El sexto sentido y las pintas que me lleva). Así es como le miran a una cuando la pillan leyendo alguna novela juvenil en algún espacio público, o cuando la ven remenando en las estanterías de la librería en la sección infantil y pega saltillos y se relame con las ediciones ilustradas de según qué novelas.

Cuando has quedado con alguien y te pones a leer mientras esperas (porque sí, siempre llegas pronto y siempre llevas un libro en el bolso) y te hace la típica pregunta: “¿Qué lees?” y tú le enseñas la tapa de colores vivos, o negros y rojos, o rosas, con dibujos o con una pareja cañón, con títulos tipo Vampire Academy o Amor Inmortal y le contestas “Una saga juvenil que mola que te flipas la vida”; y luego te pone la cara esa de “Juvenil, eh…” con microalzamiento de ceja incluido.


“Sí, juvenil. ¿Qué pasa, eh? ¿QUÉ PASA!!!” y te lanzas a darle con el tomo y el canto del tomo en plan poseso infernal (que por supuesto es en tapa dura aunque lo tengas que llevar en el bolso y pese cien kilos –aunque primero le has quitado la sobrecubierta, que no quieres que se estropee-). Oh bueno… quizá eso es en tu mente mientras por fuera pones la sonrisa esa de “ejeje… me has pillao”.

¡Pues no! ¡Basta ya! No dejéis que os juzguen por leer literatura juvenil o que os suelten las típicas frases de escenitas como la que os he relatado. Porque leemos juvenil, con un par, y ya les gustaría a muchos siquiera poder decir que leen, aunque sea el periódico.

Leer es tan normal como comer, ¿por qué hay que esconder el hábito? Últimamente parece que ya no le miran a uno tan mal cuando dice que su hobby es la lectura, quizá los tiempos estén cambiando… O quizá es que he encontrado a aquellas personas que comparten mis aficiones y ya no trato con los gañanes que me llamaban friky por llevar un libro a todas partes.

Y lo más importante, ¿por qué hay que esperar un alzamiento de ceja o una mala mirada cuando le dices a alguien que lees, y que lees juvenil? Un buen libro es un buen libro sea juvenil, histórico, erótico o de cocina. Qué más da que esté escrito para adolescentes (…que luego la mayoría que leemos esas novelas estamos entrados en años ya ujujuju).

Hay mala juvenil, por supuesto, pero también hay mala adulta (malamalamamalamalamla de narices… Y si no que me lo digan a mí que me quejaba el otro día de que las novelas románticas adultas que tengo en el estante no dan una media de seis).

Los jóvenes adultos (nos llamo así porque no quiero decir que somos unos viejales abiertamente) leemos literatura juvenil porque nos encanta la fantasía de ese estilo, porque nos devuelve a una época a la que es imposible volver por otros medios, porque según qué historias nos hacen empatizar o incluso experimentar aquello que en nuestro momento no pudimos sentir como nuestro.

Los buenos libros juveniles son libros que te hacen crecer, con protagonistas que se enfrentan a su propia evolución (vale, sí, adolescentes, pero qué mejor que sentirse una quinceañera de nuevo y vivir en rosa chicle otra vez…).

Y ahora, de literatura juvenil, podemos encontrar variantes de todo tipo: New Adult, Young Adult, Juvenil Romántica, Juvenil Fantástica… Vale que las dos primeras no distan mucho una de la otra, y que quizá creen un poco de controversia: también es verdad que lo YA que se ha publicado hasta ahora ha sido un nomeacerconiconunpalo, pero tengo la esperanza de que algún día haya alguna novela YA que pueda colocar en mi estante junto a sagas juveniles de diez; muchos YA y NA se centran en el sexo e incluso el romance casi erótico porque es la novedad, pero hay otros autores que escriben novelas de este tipo intentando transmitir un mensaje importante. Como he dicho, libros buenos y malos los hay de todos los géneros. Y muchos autores de “adulta” o sus lectores se ríen o miran raro a los autores de juvenil, pero os contaré un secreto: eso es porque están amargados de la vida al ver que las historias de niños con una lechuzas, de unos con tatuajes, de academias vampíricas, o de aliens buenorros han movido el mundo mientras que sus tochos de reflexiones tántricopsicológicaparanormalaladulta no han salido de su cajón. Já! De envidiosos también está el mundo lleno.

No creo que haya que despreciar a un género que aporta tanto en todos los sentidos, incluso en el monetario: hay millones de adolescentes que ahorran la paga del mes para comprar sus libros juveniles favoritos, somos muchos los que nos gastamos medio sueldo también en esos libros, e incluso muchas de las películas que se están estrenando últimamente en el cine (por no decir la mayoría) son adaptaciones de novelas juveniles. ¿Hola??? ¿Se nos usa para recaudar dinero (sacando miles de títulos juveniles al mercado y trayendo adaptaciones que saben que petarán las salas de cine) y después se nos mira mal por leer esos libros e ir a ver esas pelis?
Mundo de locos…

Un mundo de locos y de cuerdos… ¿Qué soy yo? Depende de los ojos del que lea.
Yo, leer, leo mucha juvenil. Y lo digo bien alto.

¿Y tú, qué lees?

Reseña El lado oscuro - Sally Green


El lado oscuro es el debut de Sally Green como escritora y, sin duda, con este libro como carta de presentación no puedo esperar a ver qué más nos traerá.


A la venta el 17 de septiembre

El lado oscuro cuenta la historia de un Londres dividido por algo más que distritos. A los brujos blancos y a los brujos negros les separa algo más que un color. Sus poderes, sus deseos y su visión del mundo se encasillan en un color u otro, ¿o no? ¿Puede Nathan ser gris, indefinido, en un mundo donde lo eres todo o nada? ¿Puede alguien ser dos cosas? ¿Importan los medios cuando se persigue un fin? ¿Está justificado el mal dentro del bien común? ¿Hasta qué punto estamos controlados? De todo esto, y otras tantas cosas más, habla Sally Green en su novela debut.

La autora nos narra en primera persona, a veces en segunda, la historia de Nathan: un brujo mestizo que se encuentra en la línea de fuego de una lucha ancestral donde podemos cuestionarlo todo o bajar la cabeza y asentir. Le conocemos encerrado en una jaula, condenado a vivir. Con ese punto de partida acompañaremos a Nathan para descubrir qué hace ahí, cómo ha llegado, y lo más importante… ¿logrará escapar?

En El lado oscuro encontramos una historia de brujos fuera de mundos fantásticos donde la denuncia social, el factor psicológico y la, a veces, irrealidad de la vida son los ingredientes que usa su autora para hacer de esta novela una historia para recordar. Con un ritmo ágil, fuerte y una voz exquisitamente construida iremos descubriendo junto a Nathan que ni los buenos son tan buenos, ni los malos tan malos.

Recuerdo pocos comienzos tan buenos como el que tiene este libro. Empiezas a leer y ya piensas que te encuentras ante una historia con mayúsculas. Te atrapa casi como si sus propias páginas contuvieran un hechizo y simplemente dejar de leer no fuera una opción. Sin embargo, pese a ese inicio tan potente, a mitad del libro decae mucho la historia: básicamente no ocurre nada –estamos a la espera de estar a la espera-, para después impulsarse y volver a coger fuerza.

Uno de los puntos fuertes de su historia reside precisamente en el título que da nombre a esta primera parte. El lado oscuro. De buenos y malos. De blancos y negros. De la familia y del amor. De la vida. Realmente es una historia dura, con sombras, que nos transporta a un mundo donde todo tiene su lado oscuro, donde vemos lo que ocurre detrás de las sonrisas resplandecientes y las buenas palabas, que nos enseña qué ocurre cuando se baja el telón o cuando apartamos la mirada hacia otro lado. Te obliga a mirar.

En sus páginas también encontramos las semillas de lo que puede ser una historia de amor, y pese a ser una enamorada del amor, he de decir que le quita brillo a la historia por ser demasiado rápida, desdibujada y algo tópica. 

En definitiva, El lado oscuro destaca por tener voz propia y ser una novela fantástica que nos cuenta a través de brujos una historia muy real.

La novela aprueba con nota por su oscuridad, fuerza y realismo mágico que, sin duda, os atraparán. Si lo que buscáis es una historia al más puro estilo fantástico y con grandes dosis de amor, os lo advierto, no lo vais a encontrar. Pero si lo que buscáis es una historia en un mundo real con seres sobrenaturales, tintes dramáticos y acción: este es vuestro libro.

¿Qué os parece? ¿Pensáis leerlo? ¿Os llama la atención?

J. K., sin receta médica


Ayer dieron por la tele Harry Potter y el cáliz de fuego… *suspiro* Yo no pude verla porque la dieron dentro de mi horario laboral (maldito turno de noche, por eso te odio ¬¬); pero ya la tengo preparada en DVD aquí al ladito para ponerla en menos que canta un gallo. Esa peli es mi favorita de todas las adaptaciones de la saga, y no porque salga Krum… u.U no… *cof**cofejemejemmentirosaejemejem*

Que J. K. Rowling es la ama por siempre jamás eso lo tenéis claro, supongo. Pero es que encima no paro de leer cosas buenas de ella y de su saga.

Hace unos días me enteraba de que la autora de la exitosísima saga Harry Potter ayudó a la actriz Evanna Lynch a superar su anorexia. JK escribió a la chica en respuesta a sus cartas para recordarle que los sueños pueden hacerse realidad si uno se esfuerza (Evanna era una fan loca como somos muchos), y le dijo que si superaba su enfermedad le daría una audición para una de las adaptaciones de la saga. Y así fue como Evanna se convirtió en Luna Lovegood, su personaje favorito.

 

Ahora, hace unas horas, he encontrado la noticia en la que se contaba que Rowling envió una carta a una chica americana que había sobrevivido a un tiroteo en el que perdió a sus padres. Una carta en forma de mensaje de Dumbledore, escrito a mano y todo.

 

Creo que Joanne Kathleen Rowling es una mujer fantástica, con los pies en la tierra, y que su alma es tremendamente bondadosa. Y eso se transmite en sus novelas: está demostrado que leer a Rowling es bueno para el alma.

Se hizo un estudio en Inglaterra e Italia en el que se vio que, de aquellos que habían leído los libros, los pro-Harry tenían actitudes mejores que los pro-Voldemort.
Se llegó a la conclusión de que los que leyeron la saga en su momento, son ahora más tolerantes con los distintos grupos de la sociedad que son habitualmente discriminados (sobre todo la comunidad LGBT).
Leer la saga de Rowling reduce la tendencia a prejuzgar a las personas (según The Journal of Applied Social Psychology).

¿Qué más queréis que os diga? Os he colgado reseñas, os he colgado vídeos, os he colgado citas… y ahora os cuento que leer Harry Potter beneficia al lector tanto socialmente y culturalmente como personalmente.

 

Encima ahora con cubiertas nuevas, por si el diseño de las anteriores no os hacía demasiada gracia.

  

¿Todavía no estás convencido? Poca gente lectora habitual no ha leído Harry Potter; vamos, no me seas rarit@...

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