Reseña La piel dorada – Carla Montero


Terminé La piel dorada hace cosa de unos días. Me costó pillar el ritmo a la novela y ha habido momentos en los que la trama no conseguía retenerme por mucho rato, entre eso y varias tonterías más, la reseña llega como un mes (o más) tarde.

Si alguien me preguntase quién es Inés, no dudaría en la respuesta. Ella es el arte. Arte en cada uno de sus movimientos, en cada uno de sus gestos, en cada instante de su existencia. El arte que estremece y sublima el espíritu, que agita las emociones. La obra de arte más hermosa. Inés. En 1904 tienen lugar en Viena una serie de asesinatos que conmocionan a la inestable sociedad del imperio. Todas las víctimas son modelos de artistas, mujeres jóvenes y hermosas, de dudosa reputación, que pertenecen a La maison des manequins, una organización creada por la amante y musa de uno de los pintores más afamados de la ciudad: la bella y enigmática Inés. De la noche a la mañana, Inés se convertirá en la principal sospechosa de los asesinatos. Pero no es la única. El detective Karl Sehlackman se adentrará en la vida de lujo y arte de la Viena de Fin-de-Siècle y en los bajos fondos de un imperio decadente con la intención de desentrañar el caso más difícil de su carrera policial, ya que los principales sospechosos son su gran amigo de la infancia, el príncipe Hugo von Ebenthal, y la mujer de la que se ha enamorado irremediablemente...

Podría decir de La piel dorada que es una novela negra, podría decir que es un thriller policíaco, también que es una novela romántica e incluso una novela histórica. Todas serían ciertas a la vez, aunque la pizca de cada una no sea grande como para incluirla dentro de un género en concreto. En según qué partes tira más el romance, y en según qué otras quizá el misterio es lo que llama la atención.

Hay novelas en las que destacan mucho los puntos negativos y otras en los que los positivos hacen que nos olvidemos de aquello que no nos agrada del libro. En este caso tenemos de todo, tanto de bueno como de malo, y siempre una cosa irá ligada con la otra: algo que nos disguste o entorpezca la lectura, tendrá un lado bueno que nos permitirá leerla hasta el final.

La primera pega que le veo, incluso teniendo una parte buena, es que en ocasiones se me ha hecho una lectura un poco densa. Al principio me costó cogerle el puntillo, iba muy lenta leyendo quizá porque todavía no me había metido en situación y era un pasar de páginas sin finalidad; lo que ocurre es que, por otra banda, tenemos que la narración de Carla Montero es bastante agradable (le da un ligero aire a la de Victoria Álvarez) y los detalles con los que adorna la novela hacen que vayas leyendo y queriendo saber más sobre Inés, sobre la época y sobre lo que se está cociendo entre las calles de Viena. Las referencias que hace al arte en todas sus vertientes son lo mejor de la novela, es un gustazo cuando encuentras autoras que se documentan bien (porque se nota) para escribir novelas que introduzcan al lector de pleno.

La novela está escrita en dos fechas distintas: la fecha “x” y unos meses después. Aparte, hay que mencionar también que encontraremos narración en primera persona y en tercera persona.

Como he dicho la narración es agradable, está bien escrita, y la edición está bien cuidada, esto hace que no repares en que la trama tampoco es que sea muy original: el libro es bastante extenso para lo que realmente tiene que pasar. Es obvio, además, que lo que apuntan las pruebas no sea lo que realmente es y que la autora quiere hacer creer al lector que lo está engañando; por otro lado el culpable de los crímenes atroces sorprende un poco de cara al final… De todos modos su móvil es un “pues vale” y quizá el personaje te hace poner los ojos en blanco porque da la sensación de que la autora ha tirado por el camino fácil (no puedo decir gran cosa sin hacer un gran spoiler, así que os diré que si lo leéis me entenderéis): en resumen lo que vendría a decir es que la autora ha dicho muy poco del personaje aún diciendo un montón en según qué capítulos y parecía que quería desviar la atención para no dar pistas. Carla no da muchos detalles sobre la trama, sino que va dejando que se sucedan escenas.

Los personajes tienen lo suyo cada uno y aunque parezcan tópicos, hay algunos que destacan y que se llevan gran parte del peso de la novela.
Inés, sobre todo, un personaje al que no conocemos porque ella se nos presente (es bastante etérea, es la prota sin serlo) sino porque los demás nos cuentan. Me costó un poco conectar con ella, pero una vez avanza la historia vemos que la autora ha querido contar a través de ella una historia que no tiene nada de leyenda, ha querido retratar a las modelos de arte de principios del siglo XX y su reputación, así como hacer una crítica a las sociedades elitistas de entonces e incluso a la actual, que se rige por cánones que en ocasiones pueden traer consecuencias nada buenas.

Los demás personajes tienen cosas que ocultar u olvidar, son bastante distintos unos de otros, pero son los típicos de los thriller de este tipo: el investigador, el personaje sobre el que recae la culpa y está siempre bajo la atenta mirada de todos, los demás sospechosos… No es que no destaquen, pero sí que hay algo que hace que no acaben de despegar.

En general debo decir que está bien; no es un novelón ni tiene una trama para tirar cohetes, pero si no hay nada mejor que leer no es una lectura que esté de más. Quizá sea la novela por la que empezar a leer a la autora, que tiene una narración con posibilidades, y podamos descubrir más novelas (mejores) de Carla Montero.

Le doy un cerdito “está bien” por todo lo que he comentado y porque pues sí, no está mal pero conmigo no ha despegado.

En el diván: “Mire usted, es que ya no leo (romántica) como antes”


Quizá es que nos faltan las papas para acompañar y es que no lo sabemos… Quizá por eso se nos indigestan según qué novelas.

Contratos millonarios, redes revolucionadas, lectoras que eran no lectoras (o lectores) y que ahora son lectorisísimas de esas novelas que, la mayoría con un par de novelas leídas de más, nos damos cuenta de que son como el timo de la estampita. Pero cuidao, que si te encuentran por la calle criticando ese libro del que ahora son super fans y con el que han descubierto un mundo de luz y de color, o te hacen un traje nuevo o te tachan de analfabeta como poco (véanse también lindeces como corta de mente, reprimida, puritana y que nos falta comprensión lectora).

Yo alucino. Y todo viene porque estos días me he encontrado con un post muy interesante y con el trailer de ese libro que parece haber revolucionado la vida sexual de muchas señoras que antes no sabían ni dónde tenían el parrús.

¿Soy la única a la que le da vergüenza ajena el tráiler y todo lo que está (y ha estado) detrás?

Grey ha vuelto, y a mí me entra un sudor frío cada vez que pienso en ello. Ya no porque sea ese personaje el que se suma a la gran pantalla, sino por todo lo que ello conlleva: la de ventas que ha tenido el libro como para que ahora le hagan una adaptación. Todavía no me lo explico, quizá es que ya no tengo sentido común y no sé distinguir entre algo que se merece el éxito y lo que no. A mí me han dicho “hombre, si la mayoría lo hace así será que la que lo hace mal eres tú…”. Será.

Empecé la novela y no pasé de la mitad (fue Mai quien la terminó por ambas) y a día de hoy sigo sin explicarme cómo no la dejé antes. Imaginad, pues, cuando veo/leo/escucho todo lo que se ha formado a su alrededor… me da como grimilla, sin exagerar.

Y pena. Pena porque hay escritoras que merecerían ser publicadas y tratadas bien por una editorial y son novelas como la del señor Grey las que triunfan: novelas con una cantidad horrorosa de errores de todo tipo, incoherentes, irrespetuosas en muchos de los casos, novelas de las que no sacamos nada en claro y que a algunas (más de las que parecemos) nos resultan una tomadura de pelo. Y cuando digo irrespetuosas no es por el sexo o las maneras de los protagonistas, por favor… xD, sino porque hay novelas en las que se tratan temas MUY delicados como si fueran el pan de cada día y los tuviéramos que aceptar: Lady Lujuria habla en este post sobre una novela en la que la protagonista sufre una violación, y en uno de los comentarios una maestra explica que, cuando les dio a leer un libro a sus alumnos y después preguntaba cuántos creían que lo que había sucedido era una violación, solo tres levantaron la mano porque la mayoría con que los protagonistas acabaran al tiempo felices en la cama ya le quitaba importancia al asunto.

Pero venden, y la pela es la pela. Hace meses que hablaba por wats con las chicas y me comentaron nosequé de un contrato millonario que le habían ofrecido a una autora por escribir más (en mi opinión) novela basura como la que parece que solo se publica últimamente (y eso que era una autora que había empezado con títulos realmente buenos). Hace meses de la conversación, pero yo cada vez que lo recuerdo flipo como el primer día; es bestial, aún hoy se me queda cara de besuga tuerta.


*Podéis acceder al post completo de Lady Lu pinchando en la imagen*

¿Qué nos está pasando? Llevo una larga temporada sin leer, creía que era cosa mía y que no tenía tiempo para ello, pero he estado dándole vueltas al asunto y creo que llevo meses sin comprar una novela romántica o leer nada del estilo por pura decepción y dejadez: empecé a leer cosas tan malas que se me quitaron las ganas, pasando de leer casi cada día a hacer como cinco meses que no abro un libro en serio (que me atrape y no tenga ganas de dejarlo cada dos por tres en el rincón).


*Podéis acceder al post completo de Lady Ira pinchando en la imagen*

Estoy segura de que hay muchísimas personas que piensan como nosotras, pero no podemos “hacer frente” a la masa que mueve el mercado. ¿Que vemos una novela en la primera posición de lo más vendido del Carrefour? Allá que vamos a comprarlo, ni caemos en que esos mostradores están más pagados que la hipoteca de mi abuela y que muchos van a zamparse auténticos truñacos por creer en esas estrategias de mercado (que he llegado a ver libros en primer lugar –incluso novelas con un par de años con la etiqueta de “novedad”- que le quitan a una las ganas de vivir).

Tengo en mi estantería una cantidad de novela romántica más elevada que la juvenil, pero por otro lado las pocas novelas juveniles que tengo les dan mil vueltas a la mayoría de las románticas que poseo (para que luego se rían de la juvenil y quien la escribe). Me parece un poco triste que el nivel que se exige a las románticas sea el que es, y que valga publicar cualquier cosa; he pasado de tener escritoras de romántica favoritas (sobre todo nacionales) a aborrecerlas y poner los ojos en blanco cada vez que veo algo nuevo de las mismas. Y sé que no soy la única.

El blog de las Pecados me encanta, ya he hablado alguna vez de él y vuelvo a compartirlo con vosotros porque Lady Ira y Lady Lu tienen don de letras, y no hay mejor manera de contar lo que estoy intentando extraer de mi caótica mente que la que ella ha usado (pinchando en los fragmentos que he dejado para ejemplificar mi indignación, podréis leer los dos artículos completos: no os los perdáis).

¿Qué nos está pasando?

BookTour Recuerda que me quieres

 

El ejemplar que sorteamos en el blog no ha sido reclamado. En un primer momento íbamos a re-sortearlo y santas pascuas, pero después vimos otra solución.

La cuestión es que en los sorteos que hemos hecho del libro -tanto en Arte literario, Divagando entre líneas y aquí mismo- siempre nos hemos quedado de morros por la gran participación y no poder regalar más libros. Escribimos, evidentemente, para que sea leído. Todo lo demás es secundario. En las tres ocasiones –aunque no lo hayáis visto- hemos intentando rascar algún ejemplar de más para que pudiera haber más ganadores. Entre existencias agotadas –la primera vez- y que aunque lo hayamos escrito, por algún extraño motivo, en las librerías no nos los regalan… no ha podido ser. Por lo que como de vez en cuando se nos ilumina la bombilla y tenemos casi ideas, hemos pensando que para que todos los que queráis leerlo podáis hacerlo vamos a organizar un BookTour y después lo re-sortearemos entre todos los participantes del mismo y los apuntados al sorteo –obviamente-.

  • El plazo para inscribirse empieza hoy y termina en cinco días, es decir, el 29 de julio a las 23:59h.
  • Para participar hay que tener un blog activo (más que nada para teneros localizados y que podáis reseñarlo), pero si no tienes blog y quieres leerlo y la vida es muy injusta, como en el fondo no sabemos decir que no, puedes escribir a perdidas_entre_paginas@hotmail.com y algo haremos.
  • Tendréis dos semanas como máximo para leerlo y enviarlo al siguiente. Hace calor, lo sabemos. Pero creemos que el tiempo es más que razonable.
  • Tendréis un mes para reseñarlo. Sin más. Queremos leeros. Podéis decir que os ha gustado, que es bueno sí, pero como somnífero, o lo que queráis. Sed libres.
  • El envío será certificado. Ya. Es más caro. Unos tres euros más que el ordinario, ronda los siete euros el envío (el peso del paquete sería de 580g). Pero es la única forma de que Correos no nos la lie y de que todos estemos contentos.
  • Cuando el libro os llegue deberéis enviar un email a perdidas_entre_páginas@hotmail.com con el asunto Bienvenido RQMQ adjuntando una foto del libro y cuando lo enviéis (dos semanas después como máximo) otro email con el asunto Despedida RQMQ con una foto del libro antes de su partida y el número de envío para poder hacer el seguimiento (tanto nosotras como el próximo destinatario al que avisaremos) por la web de correos.
  • Para inscribiros solo tenéis que rellenar este formulario y dejar un comentario en esta entrada diciendo que os habéis inscrito.

Y eso es todo, no hay más, si todos cumplís las bases no habrá problemas, todo irá rodado y no tendremos que dejar sin existencias de paracetamol a ninguna farmacia. Si va bien y hay participantes hasta de aquí al año que viene, puede que hagamos alguno más con otro ejemplar para que la espera no sea eterna.

Cuidádmelo mucho, porfiplis.

Reseña Rarita y adorable – Sarra Manning


Rarita y adorable llamó mi atención tanto por su portada como por las buenas reseñas que había leído, así que ni corta ni perezosa me hice con él. Tras un pequeño incidente (¡faltaban páginas!) por fin he podido terminarlo. ¿Que me ha parecido? Ahora os cuento.

A los 17 años Jeane Smith tiene medio millón de seguidores en Twitter y ocupa un puesto en la lista del periódico The Guardian de las treinta personas más influyentes menores de treinta años. Pero aunque tiene cientos de amigos virtuales, Jeane es el bicho raro del colegio. Por el contrario, Michael Lee es el chico más popular. Así que cuando Michael habla con Jeane por primera vez para contarle que sus respectivas parejas los están engañando es como si hablara con un extraterrestre. Si lo suyo es odio a primera vista, ¿por qué se sienten físicamente tan atraídos el uno por el otro y por qué no pueden dejar de besarse...?

Jeane conquista por ser precisamente eso; muy rarita pero también muy adorable.

 

A un lado del ring tenemos a Jeane, vestida de naranja, con medio millón de seguidores en twitter, tropecientos mil en blogger y medio amigo fuera de la red. Al otro lado de este improvisado ring tenemos a Michael, con dos seguidores en twitter, sin blog y todo un instituto en la vida real.

¡Que empiece el combate!

Lo cierto es que Jeane y Michael se odian. Mucho. No pueden hablar sin discutir. Aunque siendo sincera es poco probable que Jeane hable con alguien sin discutir. Sus caminos se cruzan cuando sus respectivas parejas deciden enamorarse y dejarles, y acaban de entrelazarse cuando Michael –el chico perfecto- tira a Jeane de la bicicleta. Y a partir de aquí, están tan entrelazados que los reproches se convierten en besos y los besos… bueno, para eso tendréis que leerlo.

Con una narración en primera persona alternada entre los dos puntos de vista, Morring nos sumerge en una historia llena de sarcasmo y crítica en la que las risas están más que aseguradas.

Rarita y adorable es un historia fresca, que aunque parte de una premisa algo tópica (chica rarita-chico popular) consigue desmarcarse de ese tipo de historias y convertirse en algo muy original y sobre todo, divertido. El gran acierto del libro, sin duda, es la protagonista. Protagonistas raras las hay montones, pero Jeane está exquisitamente perfilada resultando un personaje tan histriónico como real. Jeane roza los límites de la parodia, pero asombrosamente resulta totalmente creíble, llena de pinceladas y rarezas –algunas más adorables que otras-. En el lado opuesto tenemos a Michael, que me ha resultado un poco plano, aunque es normal puesto que a Jeane solo le hace falta entrar en escena para eclipsarle.

La trama parte de una idea base bien definida: Sé tu mismo. Podría parecer que Rarita y adorable trata de “chica conoce a chico”, pero después de haberlo terminado no apostaría mucho por ello. Es decir, tanto con el desarrollo de Michael como con la evolución de la relación queda bastante patente que Manning no quería contar una historia de amor y de paso dar algún mensaje, sino que Manning quería dar un mensaje y como no iba a divagar con ella misma le añadió una relación amorosa. Pero la idea base, en lo que se sustenta la historia, parte de la premisa de ser uno mismo, la idea base es Jeane.  Y siendo la base Jeane, quizás me hubiera gustado más con otro enfoque distinto.

El final me dejó un poco fría… Me explico: Imaginaos una gráfica marcando la evolución de la trama, llega al punto álgido, cae en picado hasta llegar a un punto en el que se mantiene constante y fin. No hay una tensión que se resuelva en las últimas páginas, o una subida progresiva hasta estallar en el final. Simplemente acaba y ya está. Me faltó fuerza en el final, algo más con sabor a bajada de telón.

En resumen, si os apetece un libro veraniego Rarita y adorable es una curiosa mezcla de opuestos que os refrescará y os hará pasar un buen rato.

¿Lo habéis leído? ¿Pensáis hacerlo? ¡Os leemos!

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