Reseñas Xpress: Mientras el corazón siga latiendo (Elena C. Castro) y Antes de que decidas dejarme (Victoria Vílchez)



Esta semana (si no me equivoco) se han puesto a la venta dos novedades Kiwi de dos autoras nacionales a cuál más achuchable. 


Lara está a punto de comenzar una nueva vida junto a Javier, al que considera el hombre perfecto, pero justo antes de cerrar la puerta de una casa que guarda sus sueños de adolescente recibe un paquete lleno de cartas.
Cartas por montones en tonos blancos y amarillentos con Eliott como remitente, su primer amor, llenas de recuerdos que Lara creía olvidados y que resurgirán del pasado con fuerza entre lejanas notas musicales.
Su vida se tambalea entre la elección de un futuro estable o un destino del todo incierto.
Nadie dice que la persona que ames sea la que más te convenga…

 

Becca es una chica temperamental que reniega del amor, aunque en el fondo anhela encontrar a alguien que la haga sentir única.

Jota es arrogante, borde y descarado, y también su nuevo compañero de  piso.

Se tentarán y se provocarán, desafiándose una y otra vez,  hasta que no les quede más remedio que enfrentarse a la innegable atracción que sienten el uno por el otro.
Pero implicarse en una relación suele conllevar demasiados riesgos y, a veces, todo lo que puedes hacer es rendirte.



Entra en Kiwi romántica la novela de Elena, y en Kiwi New Adult la novela de Victoria. Entre estas dos historias podréis elegir la que más os convenga en este momento, pues son bastante diferentes entre sí.

Debo reconocer que me ha gustado un pelín más Antes de que decidas dejarme: novela fresca, rápida de leer y con una historia de esas que, aunque sabes cómo va a terminar desde antes de abrir el libro, la lees de principio a fin y te enamoras de los personajes.
Jota es el típico chulito perdonavidas (así le llama la autora en la novela), recurso bastante usado en las novelas juveniles, pero que le queda muy bien a la de Victoria. Y ella lo sabe: Jota se come la novela y la autora le exprime al máximo para tener a las lectoras pegadas a las páginas de su historia; en mi opinión se aprovecha del personaje (no lo digo como algo negativo) porque da la sensación de que no ha sabido cómo meter algo de suspense para que el lector se enganche ya no por Dios Jota, sino por la historia en sí.
Esta novela me ganó porque se lee rapidísimo (los personajes son muy verosímiles y la narración de Victoria tiene un ritmo muy bueno, además de que escribe genial), pero no le doy más nota –aunque me duela– porque creo que a la trama le falta chicha y el final es muy tópico.

Mientras el corazón siga latiendo tiene cosas buenas y cosas malas, con esta novela he tenido sentimientos encontrados porque a ratos me enganchaba y a ratos me costaba continuar. Lo que más difícil se me ha hecho, al contrario que con Victoria, ha sido la narración de Elena: demasiado pausada para mi gusto.
En esta novela encontramos capítulos que reviven el pasado de la protagonista y que nos muestra cómo se toma el presente después de revivir recuerdos gracias a las cartas de Eliott; la parte que más me ha costado ha sido la del pasado, demasiado light para mi gusto y con los protagonistas en una adolescencia un poco Hello Kitty (lo sé, me explico como un libro cerrado). Por otro lado, los capítulos en los que se cuenta el presente de Lara y lo que sucede a raíz de recibir las cartas te mantienen con el corazón en un puño, la pena es que la cantidad de estos sea menor y no se hayan sabido aprovechar más.
Aun así, la novela en general es muy bonita, no lo voy a negar, ideal para el sello Romántica de Kiwi.

Dos novelas que gustarán aunque a mí no me hayan llegado a enamorar cien por cien.

Una que no debes dejar pasar si te gustan las novelas rápidas con protagonistas que se hacen uno más de tu círculo de amistades y con los que te sientes casi identificado; Victoria Vílchez tiene muy buena mano con la romántica juvenil, y Antes de que decidas dejarme hará las delicias de muchas con Jota.
Si, por el contrario, necesitas un romance de esos cien por cien románticos, con protagonistas “torturados” por un pasado que no quisieron cambiar y un futuro que les apremia a dar un paso al frente, Mientras el corazón siga latiendo te atrapará como las melodías del piano de Eliott.
¿Habíais leído antes a estas dos autoras Kiwi? ¿Tenéis ya alguna de estas dos novelas en el estante esperando, quizá las habéis empezado ya? ¡Contadme!

Sabías que…


…Lewis Carroll tenía once hermanos, todos ellos tartamudos?
Carroll escribió Alicia en el País de las Maravillas, uno de mis libros favoritos. Alicia es un personaje extraordinario (cómo representa la cordura dentro de la locura), pero su escritor no se quedaba atrás: Carroll me parece uno de los escritores más interesantes de todos los tiempos, con una vida repleta de anécdotas y enigmas.
Carroll era zurdo, cosa que le trajo muchos problemas ya que se dice que le obligaban a la fuerza a usar la mano derecha en su infancia; además de ser incordiado por ello, también era medio sordo y tartamudo. A todo esto se suma el hecho de que en el colegio lo tachaban de vago.
Pero Lewis Carroll se interesó por las matemáticas desde bien joven (no, no por las letras); por las imágenes intrincadas (laberintos e imágenes geométricas que se dibujan sin pasar dos veces por el mismo sitio), los acertijos, la lógica simbólica y los números: habitualmente por el número 42. En “Alicia” hay 42 ilustraciones y un capítulo en el que se menciona una regla cuarenta y dos. La protagonista tiene 7 años y 6 meses: 7x6=42. A los Cuarenta y dos años escribió “La caza del Snark”, en el que aparece un verso que tenía “cuarenta y dos cajas”.

Le obsesionaba también el tema de la hora. Se planteó muchos problemas relacionados con el tiempo y el espacio. Prefería un reloj parado a uno que atrasara un minuto cada día, ya que al menos el parado daba la hora correctamente dos veces al día.
Carroll fue profesor de matemáticas en la universidad (además de fotógrafo) y si os gusta el tema e indagáis un poco encontraréis problemas y ecuaciones interesantísimas (el acertijo del mono, laberintos, …) , que dejan a uno más loco de lo que está y más fascinado si cabe por el mundo de los números y la capacidad deductiva del ser humano.
Este hombre, además, inventó el Nictógrafo: una tabla donde podías anotar, durante la noche y a oscuras, aquello que te venía de sopetón (como cuando te despiertas inspirado) y era crucial para su trabajo (y si lo descubrieran algunos escritores de hoy día fijo que se encargaban veinte). El Nictógrafo tenía incluso un alfabeto propio.

La relación que mantenía con Alicia era extraña, y es conocida por todos hoy día. Si te detienes a estudiarla un poquito, te darás cuenta de que es bastante inquietante (al igual que el mismo Carroll); muchos rumores y escándalos van ligados a esta historia (drogas, magia, satanismo, sexo, pedofilia…). Se dice, incluso, que las familias Liddell y Dodgson se distanciaron porque Carroll pidió en matrimonio a Alicia cuando ella tenía 11 años y él 32, pero esto no se ha llegado a comprobar.
Lewis Carroll y Alicia estaban muy unidos, él le escribía cuentos y la visitaba todos los días (nunca sabremos el porqué de la obsesión del hombre por esa niña). Tanto fue esa unión que hasta cuando Alicia estaba a punto de morir, pedía que él viniera a leerle incluso habiendo muerto hacía ya tiempo.
Su obra está repleta de alusiones a Alicia, así como poemas y capítulos enteros dedicados a la niña.
Alicia en el País de las Maravillas es asombrosa en muchísimos aspectos por sus paradojas, relaciones y simbología; como por ejemplo, ¿por qué el sombrerero loco es sombrerero, y no pintor… por decir algo? ¿por qué estaba obsesionado con el té y no con las margaritas?
Esto hace referencia al plomo y al mercurio: el mercurio se hacía servir entonces para trabajar con los fieltros que se empleaban en los sombreros, así como el plomo era necesario para las soldaduras (soldaduras que se realizaban en piezas de cerámica). Se había observado que las personas que preparaban el té en tazas o teteras que se habían trabajado con este material, sufrían psicosis tóxica, y de ahí la palabra chiflado (en inglés “crackpot”: pot (tetera) y crack (de la cerámica agrietada)).

Chalado o no, Lewis Carroll no dejará nunca de sorprenderme. ¿Y a vosotros? ¿Conocíais algo sobre la vida de este hombre? Yo he recopilado y resumido una parte, aunque hay muchísimos más hilos de los que tirar (como por ejemplo la obsesión que tenía Carroll con fotografiar a las niñas, y hay que decir que no fue Alicia la más fotografiada). ¿Os resulta un autor interesante? ¿Qué pensáis de su obra? A mí me fascina y me inquieta de la misma manera, a partes iguales o un poquito más la segunda.
Lo que está claro es que sus obras no son solo letras y garabatos hechos al tuntún. Alicia, así como su autor, sabía muy bien lo que se decía aun inmersa en ese mundo de locos…










Vuelven las series, vuelven Las Perdidas


El nuevo mes empieza cargado de libros (las editoriales se preparan para sus lanzamientos de otoño, los niños compran libros para el cole…) y deja atrás un verano poco soleado, pero cargado de emociones varias.

Tras un par de semanitas de desconexión total, volvemos con las pilas cargadas (bueno, he de confesar que creo que Mai está viva, pero no pondría la mano en el fuego si hubiera de apostar… supongo que seguirá escribiendo) y con varias ideas en mente para el sprint final: un par de concursillos, nuevas secciones y varias reseñas pendientes. Las series de televisión regresan con nuevas temporadas y nuevas tramas (¡deseandito estoy con OUAT y New Girl!) y nosotras por el camino andamos.

Yo he estado pasando calor (mucho calor), durmiendo demasiado, comiendo como las locas y haciendo bizcochines…

Empezamos temporada en Las Perdidas, ¿qué tal pinta la vuestra? ¡Contadme! ¿Sitios que hayáis visitado este verano y que queráis recomendar? ¿Vacaciones en plan relax absoluto o en plan perdidos en la selva?

¿Qué libros llevasteis finalmente en vuestras maletas o bolsas de viaje? ¿Alguna lectura veraniega que hayáis descubierto y no debamos dejar escapar?

¡Os leemos!

Léeme despacio (que tengo prisa)

 

El verano está a punto de terminar (si es que ha empezado en algún momento ¬¬), pero aún somos muchos los que todavía no hemos cogido vacaciones. Aquí la menda las empieza hoy y desaparece por un par de semanitas cortas, ya estoy pensando en qué voy a llevarme para leer…

Por si vosotros también estáis ahí ahí a punto, aquí van unas cuantas novelas que os recomiendo para estos pocos días que quedan de relax veraniego (hay que leer despacio porque estamos en vacaciones, pero no nos encantemos que ya mismo volvemos a la dura rutina).


 

DOCE AÑOS Y UN INSTANTE de Anna Casanovas.

En realidad, cualquiera de la autora: de novelas no demasiado extensas, pero con historias intensas como la más larga; novelas frescas y rápidas de leer, con amores de esos que gusta paladear en verano y desamores como los de las parejas que se separan al llegar el frío hasta el año siguiente.

Doce años y un instante tiene un poquito de cada cosa. Tiene mar y huele a sal y a verano y a instantes para recordar. Es una novela perfecta para una de esas noches cerca de la piscina en una tumbona junto a la luz suficiente del farolillo. Y tiene a Sebastián, uno de los protagonistas de romántica nacional que más me gustan.

Podría decir que Anna es mi escritora nacional de romántica favorita, y el título en  mi estante se lo ha ganado demostrando lo que vale.


 

NO SOY LA BELLA DURMIENTE de Teresa Cameselle.

Teresa es mi escritora de histórica favorita, sabéis que sus micro-novelas que os recomiendo en ebook día sí día también son de lo mejorcito en el género también nacional; pero hace unos meses se embarcó además en la contemporánea.

En este género me cojeó, pero cuando pienso en novelas que recomendar para este tiempo en el que nos gusta sonreír y tostarnos al sol se me viene a la mente la historia de Sofía y del gato de su vecino.

Una novela cortita, autoconclusiva y muy fresca también.

 

 

 

Otra autora nacional a la que recomiendo es Victoria Vílchez y su novela ANTES DE QUE DIGAS ADIÓS.

Victoria tiene unas historias juveniles geniales. Tiene unos personajes muy verosímiles (acordes al momento en el que transcurre la novela) y las descripciones son lo justo y necesario. Podéis leer este ebook de poco más de 60 páginas y enamoraros de Lucas y de la chica que le acompaña, Ari. Una historia de esas que me gustan a mí, sencillitas y ágiles, con momentos de tensión de todo tipo y finales que encantan aunque los veas venir.

Kiwi publicará Antes de que decidas dejarme en cosa de unas semanas, novela que os recomendaré encarecidamente entonces y que deberéis leer para conocer a Jota, el típico perdonavidas que irrita día sí día también, pero sin el que después no se puede vivir.

**Se va acalorada perdida a buscar un abanico, esto de hablar de Jota…**


 

BAJO LA MISMA ESTRELLA de John Green.

Porque sí, me tomo la licencia de añadir esta novela a mis recomendaciones de verano. Porque si todavía no la has leído… ¿A qué esperas? Es un drama, sí, pero os aseguro que no es lo que creéis (yo soy de las que no se acercan a las novelas con temáticas de este tipo ni de lejos –(¿¿??)- y debo reconocer que me encantó y que tenían razón aquellas que me lo recomendaban). Y ahora se ha estrenado la adaptación, una película maravillosa en todos los sentidos…

Una novela que narra un amor tan perfecto como los cielos estrellados de verano.

Os aseguro que no os dejará indiferentes. Se lee rápido y es, también, autoconclusivo: podéis echarlo en la maleta y ni os enteraréis de que está ahí (pero ojo a cuando lo empecéis que quizá os perdéis la fiesta de esa noche por estar enganchad@s al libro).

 

Y para terminar, un par de sagas que no son nuevas, pero que os amenizarán esas tardes de playa en las que los niños de los vecinos de toalla no dejan de gritar y de correr levantando arena.

Tanto la saga LUX como la del AMOR INMORTAL son buenas compañeras viajeras. Podéis llevaros el primer tomo de una de las dos, pero os aseguro que en cuanto lo empecéis no querréis parar e iréis chiringuito playero por chiringuito playero a ver si con el periódico y la revista de pasatiempos también tienen las continuaciones de estos libros.


Unas protagonistas frescas como la brisa del mar, que harán las delicias de los lectores más guasones (y cabroncetes, para qué negarlo) y con un par de acompañantes masculinos que derretirán a las lectoras cuales cucuruchos de vainilla al sol.

Dos historias completamente diferentes pero a la par en calidad.

 

Hay muchas más que se quedan para posts de otros veranos venideros, que si no alargaremos mucho el tema, pero por ahí anda la cosa…

¿Habéis leído alguna de las que os he comentado? ¿Coincidís en que son ideales de la muerte para estos días de calor y chapuzones? ¿Cuál más añadiríais? Vamos, yo también necesito que me recomienden algo que meter en la maleta, ¡que en un par de horas la tendré que preparar!

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